Fotografía tomada en el atardecer del 8 de marzo por Doug Zubenel, en un rincón remoto de Kansas:

El Sol descendía y la luz del atardecer, cada vez más profunda, llamó la atención del fotógrafo Doug Zubenel que conducía su automóvil por un camino rural. Algo fotogénico, él lo sabía, estaba a punto de ocurrir.
Viró hacia un desconocido camino sin pavimentar y se dirigió hacia la puesta de Sol. "El Sol brillante no me permitió ver las guías de cemento que había sobre un puente que cruzaba un riachuelo. Lo siguiente que supe es que ¡había destrozado mi automóvil!". Zubenel salió de lo que quedaba de su automóvil dañado y llamó al servicio de emergencias.
Mientras esperaba a que llegase el remolque para auxiliarlo, tomó esta fotografía: "Era una bella Luna, con un creciente de apenas un día", dice Zubenel. "¡Mucho mejor espectáculo que mi automóvil!".
Esta tarde, Lunes 7 de Abril, volveremos a vivir una escena semejante a la foto; una luna creciente (6%) se materializará en lo alto del cielo.
Contrastando con el azul cobalto del atardecer, la Luna revelará su bello resplandor de Da Vinci, una pálida imitación de la luna llena dentro de un vívido creciente.
Luna creciente con Brillo Terrestre sobre el Parque Nacional de Yosemite, Fotografía de Andy Skinner (Oct. 2004):

Hace 500 años, Leonardo Da Vinci fue el primero en explicar este fenómeno: se lo denomina Brillo de la Tierra (Earthshine, en idioma inglés). Es la luz de nuestro propio planeta que ilumina el oscuro terreno lunar.
Se considera que una luna creciente con Brillo de la Tierra es una de las vistas más hermosas del firmamento.
Lo mejor está aún por venir...
En la tarde del martes 8 de abril, o sea mañana, una luna creciente (12%) se trasladará en conjunción (uno al lado del otro), con las Pléyades .
La Luna estará tan cerca de las Pléyades que, a simple vista, parecerá que se tocan, pero claro, eso es imposible porque las Pléyades se encuentran a 400 años luz de distancia.
También conocidas como las Siete Hermanas, las Pléyades son un cúmulo de estrellas jóvenes. Las siete más brillantes de entre estas bellezas azuladas forman una constelación en forma de pequeño cazo, que es casi tan ancho como la Luna (0.5°). A pesar de encontrarse a una gran distancia, las Pléyades se ven tenues a simple vista en las zonas urbanas.
Cúmulo estelar de las Pleyades (fotografía de: Robert Gendel)

El 8 de abril, la Luna nos llevará directo a las Pléyades. Sería recomendable tener binoculares para explorar alrededor de la Luna y encontrar no sólo siete, sino docenas de estrellas centelleantes, algunas de ellas asomándose y desapareciendo detrás del montañoso limbo lunar.
La Luna por sí misma nos quitará el aliento cuando recorramos con los binoculares el accidentado paisaje lunar iluminado por la luz de la Tierra.
La mejor hora para observar es algo después de la puesta del Sol, mirando hacia el Oeste.

La luna creciente, el Brillo de la Tierra y un cúmulo de estrellas en el mismo campo de visión, será el gran instante para contemplar.
Fuente de la info: "Noticias de la Nasa".

