Instantes congelados de un corto viaje a una ciudad vecina...
Como todo viaje.... comienza con alguna instantánea del camino.
Si hay algo que verdaderamente me parece mágico, es ver pasar el camino a través de la ventanilla o verme pasar a mi misma por el camino.... jajaja!! en realidad nunca pude descubrir, exactamente como era... todo depende del cristal con que se mire.
El cielo desde la ruta.
Los cielos, en la inmensidad de una carretera, tienen algo especial... esta captura lo dice todo.
Llegando a la "Ciudad" lo primero que nos llama la atención es el "famoso Totem".
Algo de info:
"Su escultor, Pablo Hanemmann, quiso simbolizar con este monumento arcaico, la dicha y la felicidad familiar, como saludo a los visitantes y en homenaje al fundador de la ciudad Carlos I. Gesell".
"Inspirado en la tradición de los indios de Canadá y Alaska, quienes tallaban enormes tótems de madera para marcar un lugar y honrar un cacique, se encuentra ubicado en el acceso a la Villa. Esta escultura inaugurada en 1977 representa a la familia, simbolizada por el padre, la madre y el niño, junto al mar y al bosque. Un ave mitológica, el pájaro tronador, creador y regulador de los elementos naturales corona la obra; en sus alas extendidas puede leerse el nombre de quien da la bienvenida a los visitantes: Villa Gesell".
La frase del cartel, evidentemente palabras del fundador, Carlos Gesell, me dejó pensando... realmente es así?? "el verdadero deleite del éxito" esta en "superar a otros" o en "superarse a si mismo"??.
Siguiendo el camino me encuentro con este arco de "Bienvenida", se hace evidente que ya hemos entrado a la ciudad.
Para finalizar el post, me quedo con esta imágen de uno de los senderitos entre pinos, bello.... bello...